Gonzalo Cardemil H. Este orden reúne una gran cantidad de familias, que se desarrollan en una amplia variedad de hábitats. Nos interesan las especies que durante su evolución o en parte de ella pueden ser un sustrato alimentario consistente para las truchas. Frecuentemente subvalorado puede, en determinadas circunstancias, ser la principal presa de truchas adultas, como lo muestran los estudios de Needham, en remansos y aguas lentas. La principal característica de este orden, como su nombre lo indica, es que poseen como adultos sólo un par de alas, constituyendo el posterior un rudimento atrófico denominado "balancín". Presentan metamorfosis completa, las larvas carecen de patas, semejando a veces anélidos y en otras simples tubos. En general en nuestro país son especies pequeñas, excepto los tabánidos. La biología de estos últimos es prácticamente desconocida, presumiéndose que algunos tienen desarrollo acuático. El escaso desarrollo corporal se encuentra compensado por el número que por lo general es muy elevado y por el tipo de eclosión, que es masivo. Los adultos muestran un aparato bucal adaptado a una gran variedad de funciones, varias de estas especies lo tienen condicionado para picar y succionar, encontrándose la hematofagia restringida a las hembras, que lo requiren para el desarrollo gonadal. De cualquier forma la tenacidad y persistencia conque se procuran el sustento les ha otorgado una justa fama.
La familia Tipulidos, denominados Crane flies en literatura sajona, son especies frecuentes en nuestro país, a los que se reconocen como Zancudos Gigantes. Son totalmente inofensivos, contrariamente a la opinión popular que los considera tenaces picadores. Las larvas, de considerable tamaño, son por lo corriente predadoras y se encuentran sumergidas en los fondos y orillas blandas. La pupación ocurre fuera del agua, bajo troncos o piedras cerca de la orilla. Los adultos muestran una muy marcada preferencia por efectuar sus ritos nupciales en la tarde, especialmente después de una lluvia. Se usa para la imitación de tipúlidos la Woolly W., la Muskrat de P. Rosborough y de adulto la Parachute. Relativamente popular en el hemisferio norte, mi juicio personal es que en nuestro país tiene poca o casi nula importancia como cebo. De hecho ni la larva ni la pupa están a disposición de las truchas en forma rutinaria. El adulto salvo en condiciones excepcionales tampoco. Si se observa bien las moscas recomendadas son inespecíficas y son lo suficientemente buenas para tentar a cualquier trucha honesta. Sin embargo si se encuentra pescando en un arroyo, especialmente si tiene buena cobertura vegetal y la temperatura ha descendido a causa de una refrescante lluvia....no estaría mal si coloca en la punta de su tippet una parachute del #12, sobrevestida.
La familia de los Chironómidos o Midges verdaderos, se distribuyen a todo lo largo y ancho del territorio nacional. Sus larvas son acuáticas, adaptándose a una gran variedad de hábitats. Algunas especies prosperan en aguas detenidas, otras en aguas rápidas. Se desarrollan bien en fondos lodosos, pero corrientemente en los springs creeks proliferan en grandes cantidades. Las larvas miden entre 1 y 10 mms., algunas son libres, otras se entierran en el fondo y pueden ser predadoras, otras construyen una pequeña red, similar a los caddis. Los adultos son débiles y los machos poseen una antena muy plumosa, lo cual los hace muy distintivos. A pesar de su minúsculo tamaño, tienen desde el punto de vista de las truchas, grandes atractivos. Prosperan y en gran número en hábitats pobres o inclementes, así por ejemplos son básicos como sustrato alimentario en la Laguna de Las Lajas, un embalse paupérrimo. Pueden observarse en los Andes Centrales a 4500 mts de altura, y forman enjambres en las lagunas tibias del sur. A pesar de que tienen hatchs excelentes, la eclosión es en la práctica casi continua, durante cualquier mes y a casi a cualquier hora. Así pueden observarse eclosiones durante el invierno y buenos hatchs a mediodía en primavera y verano. Es por eso que aunque en ocasiones las truchas prefieren alimentos mas voluminosos siempre los chironómidos son un bocado seguro y confiable. Aún más, muchas veces estos pequeños insectos son preferidos a todos los demás, constituyendo experiencias de alta selectividad y a veces desesperadamente frustrante para el pescador. La larva se encuentra a disposición de las truchas en forma frecuente, aún cuando la pupa emergente es la etapa más vulnerable. Mis moscas favoritas son la Larva Látex, la Midge Pupa y una larva atada con floss amarillo y ribeteada con hilo de bronce fino. Para los adultos una mosca inmejorable: la Griffith Gnat. Nuestros chironómidos son pequeños, asimilables con # 18 a 28. Inolvidables recuerdos debo a estos diminutos insectos. Un mediodía en el muelle de la Laguna de las Lajas tuve el orgullo de que las truchas prefirieran mi larva # 22 a lombrices, tebos, spinners y cucharas. En otra oportunidad pescaba con un amigo una remota y bellísima laguna andina. Nuestras experiencias anteriores allí sin llegar a ser frustrantes habían sido difíciles. La mañana comenzó prometedora. Capturé algunos farios en aguas abiertas, lo que es siempre muy gratificante. Sin embargo nada muy consistente. Llegado a los inlets secundarios empezaron las dificultades, debí recurrir a una H.E. plomada, una treta baja pero por lo general exitosa. Mi compañero en cambio premunido de abundante ferretería mantenía su performance inicial. Arribé al inlet principal al mediodía. Sospechando que era mi última oportunidad me acerqué con múltiples precauciones. Coloqué mi mejor Griffith G, montada sobre un anzuelo Bucknall #22 con ojo up, con un palmer cree asegurado con un bronce extrafino, dicho de otra manera, una mosca para emergencias. Apenas caída fue atrapada por un fario excelente y luego por dos arcoiris de similar calidad. Me doy un respiro para buscar la explicación de tal comportamiento, lo encuentro revisando el arroyo aguas arriba. Era buena eclosión de chironómidos de agua corriente y el curso natural del agua conducía a las pupas a la laguna. Las truchas por lo tanto se situaban prácticamente pegadas a la orilla. Seguí gateando, pero ahora ni siquiera lancé, dejé caer mi Griffith con suavidad. Lo que siguió a continuación es el recuerdo de una situación de tal armonía en que todo parecía encajar, el sol, el agua, la Griffith, las truchas, yo y desde luego los chironómidos. Una tras otra sucumbieron las víctimas ante el diminuto señuelo y cuando lo guardé lucía tan lozano como al principio. Repasé, por vicio lo confieso, con una R. Coachman del #20. Atrapé tres hermosas arcoiris, antes de considerar que estaba cayendo en excesos. Me acosté en el pasto, prolongando el instante, mientras mi compañero trataba de tentar con sus señuelos a truchas que se alimentaban con lo invisible.
La familia de los Cicúlidos o Mosquitos tienen en nuestro país una amplia distribución, existiendo cerca de veinte especies, reunidas en los géneros Dixa, Anopheles, Culex y Aedes. La pupación ocurre en el mismo medio, siendo la forma general de la pupa muy parecida a la larva, solo que en esta etapa la cabeza está hacia la superficie. Las eclosiones son masivas y cortas, durante los meses de verano hasta Abril en las regiones altas. El insecto adulto retorna a ovopositar en el agua. La larva, estrictamente acuática, toma el oxígeno que necesita directamente de la atmósfera mediante un tubo ubicado en el extremo anal. Se sitúa por esto inmediatamente bajo la superficie y con la cabeza hacia abajo. Ante las emergencias se esconde en el fondo, movilizándose con movimientos bruscos y convulsivos, sin embargo al cabo de un corto lapso debe emerger para respirar. Estos hechos explican que estos insectos solo prosperen en aguas detenidas, y en éstas solo en las orillas de aguas someras. Rara vez entonces coinciden las buenas aguas de truchas con las buenas para cicúlidos. Esta diferencia es de carácter científico, pues nunca he sabido de una trucha que rechaze una larva por la posición de su segmento cefálico. El adulto es un insecto pequeño y débil, a despecho de ésto son grandes voladores, emitiendo al hacerlo un ruido característico. Los machos, de largas y plumosas antenas, se alimentan de néctar, a diferencia de las hembras que son dedicadas y tenaces hematófagas. Es lo corriente considerar que este tipo de insectos representa solo una fuente marginal y ocasional para las truchas, pero no está demás tener presente las marcadas características oportunistas de estos peces, que en ocasiones nos puede proporcionar. a los pescadores, jugosos dividendos. Se sugiere para la imitación de estos insectos las moscas Public Enemy Nº1, Mosquito larva, Adams y Mosquito (seca), dependiendo de la etapa. No podría asegurar que estas moscas si funcionan lo hagan por su parecido a los cicúlidos. La primera es una pequeña y atractiva wet, que funciona eficientemente en variadas circunstancias. La segunda se usa también en la pupación de chironómidos, mi impresión es que es mas bonita que buena. Nada nuevo agregaremos de la tercera, una de las mejores secas existentes. Respecto a la última, a pesar de que no es una seca de primera elección, funciona bien, incluso la he usado durante hatchs de tricos, su honorable desempeño ahorra mayores comentarios. Mis experiencias con cicúlidos han sido desastrosas. Recuerdo con nitidez una. Pescaba en una poza sureña y con el sol a plomo maduraron los zancuditos. Los machos se dirigieron a sus floriles ocupaciones y todas las hembras que se salvaron de las truchas se dirigieron a este humilde servidor. Un observador distraído estoy seguro que solo hubiera visto una borrosa mancha de la cual emergía una caña. Puedo jurar que hice un intento por profundizar en el comportamiento de las truchas en estas condiciones, pero éstas demostraron el excelente criterio de preferir exclusivamente las naturales por sobre mis imitaciones, lo que me brindó la oportunidad de retirarme, sino en paz por lo menos todo lo rápidamente que pude, acompañado de mi zumbadora compañía. Por lo tanto confieso públicamente que el registro de mis matchs vs. cicúlidos, los cuales han sido arbitrados por las truchas, es ampliamente favorable a mis contendores, habiendo sacado muchísimo mas provecho ellos de mí que yo de ellos.
La familia de los Simúlidos o Moscas negras reúne en los géneros Simulium y Gigantodax a los insectos mas tenaces y repulsivos que puedan imaginarse. Con el nombre vulgar de petros, polcos o jerjeles los adultos hostilizan sin piedad cuanto animal encuentran, incluyen al hombre en su menú, si es pescador recibe trato preferencial. Su voracidad sólo es comparable con su audacia, encontrando inverosímiles resquicios para llegar a su presa, sin parar mientes en ropas ni cueros. Su picadura amén de violenta causa una reacción alérgica que dura varios días.
Pueden encontrarse en grandes cantidades en regiones andinas y preandinas, cercanas a aguas corrientes frías y bien oxigenadas. Son especies comunes en los Andes centrales, por lo general en arroyos de flujo mediano o escaso, tributarios del Aconcagua están colonizados hasta casi los 4000 mts. Un pequeño afluente del Colorado del Lontué presenta una especie de Gigantodax de color casi amarillo.Un simúlido, el Veriprés, es particular de Petrohué (en araucano "lugar de petros").
Poca importancia se ha dado a esta familia respecto a lo que nos ocupa. Las causas son varias, a mi parecer la mas importante es que pescar en presencia de simúlidos es un verdadero martirio. Sin embargo es bueno tenerlos presentes y conocer por lo menos someramente sus hábitos, pues son altamente apreciados por las truchas. La larva pasa la mayor parte de su tiempo bajo las piedras, por lo tanto no es una oferta alimentaria abundante. La emergencia es como siempre la etapa más vulnerable. El insecto adulto es una presa muy buscada pero difícil, su vuelo es rápido e imprevisible. Mis moscas favoritas son la Mosquito pupa, la Peacock herl y la Griffith Gnat. Nuestras especies son pequeñas, deben homologarse a anzuelos #20-24. Mis experiencias con estas criaturas he tratado que sean lo mas breves y escasas posibles. Además de que es el único insecto que no soporto su picadura me provoca una fuerte reacción alérgica, sin embargo una tarde la tentación fue mas fuerte. Bajaba de Laguna Negra después de una mañana de pesca, pasé de largo por Lo Encañada cuando me sorprendí de que su desagüe, el Manzanito, estaba absolutamente solitario. Comúnmente era un hervidero de paseantes, chicos en sus primeros pasos no deportivos, pseudos pescadores y demases. Apenas abro la puerta me explico la causa de tal hermosura. Una nube de jerjeles hechos y derechos, ávidos de sangre, trata de impedirme la retirada. Logré hacerlo a duras penas. A salvo en la camioneta consideré la situación con tranquilidad, tal vez bien protegido... Me apero como para un combate medieval. Waders gruesos, parca, guantes sobre ella, pasamontañas y sombrero que logro me reciba ambas orejas. Afortunadamente el arroyo es pequeño, si me cayera en él con tales vestimentas mis posibilidades de salir serían casi nulas. Paso al siguiente problema: la mosca. Mis larvas son de un tamaño inadecuado, al igual que las Peacocks y las Blacks Gnats. Pescar con una Griffith allí no probaría nada. Estimo que una hormiga negra del 24, pescada down, con el fin de no provocar equívocos es mas apropiada. Apenas lanzada coge una serie de farios pequeños, los típicos habitantes del arroyo. Repentinamente una brillante ráfaga plateada sacude la línea con violencia. Trabajo con el cuidado que merece mi tippet 8X. Obtengo al cabo mi recompensa. Y que recompensa, un magnífico macho arcoiris. El primero y el último que vi en esta zona. Tomo las fotos correspondientes ante testigos para evitar las suspicacias de rigor. Me retiro más que satisfecho, siempre con mi revoloteantes compañeros, los cuales se han empecinado con mi nariz. Esta luce con orgullo por los días venideros la consecuencia de su tenacidad.
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